En este trabajo se presentan los resultados de diversos proyectos llevados a cabo desde 2002 por el equipo de investigación Biología y Conservación de Vertebrados Acuáticos al que pertenece el autor.

  La comunidad de peces de las zonas someras litorales del Mar Menor

   DAVID VERDIELL CUBEDO

La comunidad de peces de las zonas someras litorales del Mar Menor

*e-mail: verdiell@um.es


Las lagunas costeras se encuentran entre los ecosistemas con mayor productividad

biológica del planeta, actuando como zonas de cría de fases larvarias y juveniles de multitud

de especies marinas. Además, y desde el punto de vista humano, constituyen una fuente

muy importante de recursos naturales, permitiendo el desarrollo de actividades altamente

rentables como la pesca y la acuicultura, así como de servicios tales como el turismo,

transporte de mercancías e incluso como receptores de los vertidos originados por las

industrias y las poblaciones ribereñas [1].


En la mayoría de ocasiones la fauna asociada a estos ecosistemas acuáticos presenta un

elevado grado de rareza y endemicidad, e incluso algunas de sus especies se encuentran

en peligro de extinción. A nivel de la comunidad de peces estas áreas juegan un importante

papel como lugares de cría y engorde de numerosas especies marinas ya que, en un

momento u otro del año, son utilizadas por los estados larvarios y juveniles, constituyendo

importantes zonas de refugio y alimentación [2].


El Mar Menor es una laguna costera típicamente marina e hipersalina localizada en el

sureste de la Península Ibérica, con una superficie aproximada de 135 Km2. Debido a su

tamaño (es una de las lagunas de mayor extensión del Mar Mediterráneo) y a la presencia

de afloramientos rocosas e islas de origen volcánico, presenta una elevada diversidad

ambiental. El entorno de la laguna está densamente poblado y afectado por gran variedad

de infraestructuras (puertos deportivos, escolleras, paseos marítimos, etc.), si bien, alberga

todavía una alta variedad de sistemas acuáticos naturales y artificiales (humedales litorales,

marismas pseudomareales y salinas) con un elevado valor natural y paisajístico que ha sido

reconocido, tanto a nivel nacional como internacional, con distintas figuras de protección

(Cuadro 1). De este modo, el Mar Menor ha sido declarado humedal de importancia

internacional para las aves acuáticas (Sitio Ramsar), Zona Especialmente Protegida de

Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA),

Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Conservación (ZEC) que le hará

formar parte de la Red Natura 2000. Junto a todas estas figuras de protección, cabe añadir

que el Mar Menor está protegido a nivel regional mediante su declaración como Paisaje

Protegido (Ley 4/1992) y como Área de Protección de Fauna Silvestre (Ley 7/1995).




La elevada diversidad de ambientes acuáticos en la laguna del Mar Menor y su entorno

favorece la presencia de una rica y abundante comunidad de peces.


A) Zonas litorales asociadas a humedales costeros; B) Zonas litorales asociadas a zonas urbanizadas (playas recreativas); C) Salinas (Salinas de Marchamalo); D) Marismas pseudomareales de Las Encañizadas; E) Fondos rocosos asociados a las islas interiores; F) Humedales litorales

(Marina del Carmolí).



Desde el año 2002, el equipo de investigación al que pertenezco, Biología y Conservación

de Vertebrados Acuáticos, ha desarrollado diversos proyectos de investigación sobre la

ictiofauna de las zonas someras litorales (profundidad inferior a 1 m) de la laguna costera

del Mar Menor. En el presente trabajo se presentan los principales resultados obtenidos

durante estos años en cuanto a la composición de especies, así como su dinámica espacial

y temporal en la laguna.


Hasta el momento se ha constatado la presencia de 46 especies de peces, pertenecientes a

30 géneros y 19 familias [3]. La Familia Sparidae es la más diversa (9 especies), seguida

por Syngnathidae, Gobiidae y Mugilidae, con 5 especies cada una (Tabla 1).

Atendiendo al uso que hacen de las zonas litorales laguna, este conjunto de especies

pueden agruparse en las siguientes categorías ecológicas:


1. Especies residentes, o sedentarias, que completan su ciclo biológico en la laguna,

por lo que pueden encontrarse tanto individuos adultos como juveniles.


2. Especies migradoras, o estacionales, que visitan periódicamente la laguna,

principalmente en fase juvenil.


3. Especies ocasionales, o accidentales, que penetran en la laguna de forma

esporádica, principalmente en fase juvenil. Suelen aparecer como individuos aislados

o en grupos muy reducidos.





Tabla 1. Especies de peces capturadas en las zonas someras litorales del Mar Menor y su

clasificación en función del tiempo de permanencia en estos hábitats (ER, especie residente; EM,

especie migradora; EO, especie ocasional).

De acuerdo con ello, 14 especies (el 30,4 % del total) son residentes, 21 especies (45,7%)

son migradoras y las 11 restantes (23,9%) son ocasionales. Podemos resaltar que, al menos,

23 especies (50,0%) de este conjunto tienen interés pesquero, lo que viene a reforzar el

papel de las zonas someras litorales del Mar Menor como áreas vitales para el alevinaje de

especies comerciales. Además, podemos destacar la presencia de especies con un interés

conservacionista elevado como son Aphanius iberus (fartet), Hippocampus guttulatus

(caballito de mar), Syngnathus abaster (pez aguja) y Pomatoschistus marmoratus (gobio de

arena), todas ellas incluidas en normativas o convenios referentes a la conservación de la

biodiversidad.


Las especies más abundantes durante todo el año son el pequeño gobio P. marmoratus, la

aguja de río (S. abaster), el chirrete o pejerrey (Atherina boyeri) y los mugílidos Liza aurata y

Liza saliens. De forma estacional aparecen otras especies con abundancias elevadas. Así,

durante el invierno y la primavera son muy abundantes los alevines y juveniles de dorada

(Sparus aurata), sargo picudo (Diplodus puntazzo), morragute (Liza ramada), lubina

(Dicentrarchus labrax) y baila (Dicentrarchus punctatus). Por el contrario, durante el verano

son especies abundantes el blenio o babosa (Salaria pavo), el fartet (A. iberus), el sargo

(Diplodus sargus) y el gobio Gobius cobitis. Dichas variaciones temporales en la abundancia

se deben, principalmente, a diferencias en la estrategia y periodo reproductor para cada una

de las especies.




Imagen 1. El gobio Gobius niger (izquierda) y el blenio Salaria pavo (derecha) son dos de las

especies residentes más abundantes en las zonas someras litorales de la laguna.

Con respecto a la distribución espacial, se ha constatado que los hábitats someros

asociados a los humedales litorales (Marina del Carmolí, Lo Poyo y La Hita) actúan como

importantes zonas de cría para los estados larvarios y juveniles de especies migradoras de

las familias Sparidae y Mugilidae. Probablemente, las zonas someras litorales adyacentes a

los humedales proporcionan abundantes recursos alimenticios para dichas especies, ya que

estas áreas presentan una elevada productividad biológica y es frecuente la presencia de

desembocaduras de ramblas que aportan, de forma estacional, gran cantidad de sedimentos,

nutrientes y materia orgánica de origen terrestre. Además, y debido al elevado grado de

naturalidad que presentan, estas zonas constituyen un excelente refugio para una especie

en peligro de extinción como es el fartet. Los humedales de Lo Poyo, El Carmolí y La Hita, y

sus zonas litorales asociadas, se han identificado como zonas prioritarias para la

conservación de la población de esta especie amenazada en el Mar Menor [4].


Aunque cada vez más escasas, en las zonas litorales de la laguna se localizan praderas de

vegetación sumergida formadas por las fanerógamas marinas Cymodocea nodosa y Ruppia

cirrhosa. Debido a su elevada complejidad estructural y a la presencia de abundantes

recursos alimenticios en forma de invertebrados y epífitos, estas pequeñas manchas de

vegetación subacuática constituyen además, importantes áreas de refugio y alimentación

para multitud de especies de peces, tanto de individuos juveniles como adultos [5, 6].


Imagen 2. Las praderas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa constituyen zonas de refugio y alimentación para multitud de especies de peces del Mar Menor, especialmente aquellas pertenecientes a la familia Syngnathidae, como el caballito de mar Hippocampus guttulatus y el pez aguja Syngnathus abaster.